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Mi Compadre y el Coaching

Mi Compadre y la escucha II (P. 11)
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3 Dec 2015

11. Mi Compadre y la escucha II

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– Hola Adolfo, retomando el tema en que nos quedamos sobre escuchar, te diría que escuchar es todo un arte.

– Ya lo creo, un arte que hay que aprender y practicar. Me ibas a decir que más averiguaste sobre esto.

– También chequé algunos escritos de Rafael Echeverría y me llamó la atención que dice que:

Cuando escuchamos, no permanecemos como observadores neutrales e indiferentes. Estamos reconstruyendo las acciones del orador e inventando historias acerca de por qué éste dijo lo que dijo.

Cuando escuchamos,  por lo tanto, lo hacemos desde nuestro compromiso actual con el mundo. No podemos evitar preguntarnos ¿cuáles son las consecuencias de lo que está diciendo? ¿De qué forma lo dicho altera el curso de los acontecimientos? ¿De qué forma el futuro se ve afectado a raíz de lo que se dice?

– ¿Es decir que escuchamos desde el observador (la persona) que estamos siendo en ese momento?

– Así es, y me gustó que dice que cuando conversamos, bailamos una danza, hasta me parece poético.

– Me gusta compadre, lo que dices, no tú, jajaja, no creas que voy a salir del closet.

– Ah mira que bromista, bueno estoy encarrilado le sigo con esto de la danza. Es una danza en la que se entrelazan el hablar y el escuchar. Todo lo que uno dice es escuchado por el otro, quien fabrica dos clases de historias. Una acerca de las inquietudes del orador cuando dice lo que dice, y la otra,  acerca de la forma en que lo que se dijo afectará el futuro del que escucha. Ambas partes están haciendo esto al mismo tiempo.

– Excelente compadre me estás dejando impactado con estos conceptos, y ¿encontraste alguna relación con esto y el Coaching Ontológico Integral?

– Ahora te toca hablar Adolfo deja que me tome mi café.

– Ok, para seguir con la línea de Echeverría te leo el siguiente párrafo de su libro Ontología del lenguaje:

Al hablar revelamos quiénes somos y quien nos escucha puede no sólo escuchar lo que decimos, puede también escuchar el ser que se constituye al decir aquello que decimos.

El hablar no sólo nos crea, sino también nos da a conocer, nos abre al otro, quien a través del escuchar, tiene una llave de acceso a nuestra forma de ser, a lo que llamamos el alma humana.

Tal como dijéramos, éste es el tipo de escuchar que es propio del «coaching ontológico». Se trata de un escuchar que trasciende lo dicho y que procura acceder al «ser». Es precisamente en este sentido que se trata de un escuchar «ontológico».

– ¡Vaya Adolfo! Llegar al alma del otro a través de escucharlo, eso sí que es importante. Tener conversaciones profundas, no quedarnos en la superficie, que poco conocemos a los demás aún a los que amamos, por no darnos la oportunidad de escucharlos.

Hasta se me pone la piel chinita de conocer el potencial que tiene la escucha empática.

Ahora es mi turno de hacerte una pregunta

¿Qué se necesita para que  la escucha ocurra? Porque es fácil decirlo pero…hacerlo es otra cosa.

– Compadre, esta pregunta puede parecer extraña. Dado que Echeverría postula que los seres humanos son seres lingüísticos — esto es, seres que viven en el lenguaje— reconocemos que es constitutivo de cada ser humano tanto el hablar como el escuchar.

Bien podríamos decir: «simplemente sucede —los seres humanos son arrojados al escuchar».

– Si Adolfo,  pero hay personas que escuchan mejor que otras, podría valer la pena entonces averiguar las condiciones que están detrás de esa diferencia.

– De acuerdo compadre, el primer paso es tener la disposición de escuchar, es una cuestión de actitud y con ella tener dos aperturas:

La primera es aceptar al otro como un legítimo otro, entonces cuando escuchamos nos colocamos en la disposición de aceptar la posibilidad de que existan otras formas de ser, de pensar y de sentir diferentes a las nuestras.

– ¿Y la segunda Adolfo?

– La segunda, compadre,  es una apertura a dejar que las palabras del otro me toquen, me lleguen al corazón, es decir la disposición a cambiar mi punto de vista, mis decisiones e incluso mis creencias con base a lo que el otro me está diciendo.

– Sí,  porque puedo hacer la farsa de que estoy escuchando, poniendo atención, manteniendo contacto visual, parafraseando y todo eso que te recomiendan en algunos talleres, pero si al hacerlo estoy pensando “deja que diga todo lo que quiera, finalmente haré lo que quiero” NO estoy escuchando.

– Bueno compadre, creo que por hoy ha sido suficiente, éste tema da para mucho, si te parece luego lo retomamos.

– ¿Eh, qué me dijiste, perdón estaba checando mis WatsApp?

– Compadre ¡escúchame!

1 Response

  1. Alejandro Bon

    Muchas gracias por compartir las múltiples conversaciónes con tu compadre en verdad que cada vez me da ganas lograr algunos de sus consejos y aplicar su filosofía, recuerdo en esta ocasión haber leído que no es necesario decir todo lo que se piensa, lo que sí es necesario es pensar todo lo que se dice, volverse mejor escucha nos dará mejor resultado…….saludos y espero te juntes con tu compadre pronto

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