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Mi Compadre y el Coaching

Mi Compadre y la muerte I (Parte 14)
4 Jan 2016

14. Mi Compadre y la muerte I

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⇒ Hola de nuevo querido compadre, no sabes que gusto nos dio recibirlos en casa, y poder ver también a la comadre, como pasa el tiempo hace un buen rato que no la veíamos, y que bueno que el problemilla que trae en el codo no es nada serio.

⇒ Pues si Adolfo, nos habían espantado con que a lo mejor era operación, pero ya pasó el susto, y a nosotros  también nos dio gusto estar con ustedes y compartir los chilaquiles verdes.

Y esta vez ¿qué tema trataremos?

⇒ Pues compadre fíjate que en el grupo de coaching que tengo, cada año solemos hacer una reflexión sobre los aprendizajes que tuvimos en el mismo, si me lo permites te comparto mi disertación, no bueno es sólo una pequeña reflexión, pero eso sí, desde el corazón.

⇒ Pues encantado de escucharte Adolfo, veo que incluso la traes por escrito.

⇒ Así es, entonces sin más preámbulos te la comparto:

De diciembre a diciembre, este año fue de un gran aprendizaje, tuve la oportunidad de mantener dos o tres sesiones con la coach Catrina, la Parca.

La primera sesión me llamó para hablarme de Irma, mi amada a la que le dio un infarto precisamente el día de su cumpleaños y me invito a reflexionar sobre la vida y la muerte, extremos de la misma línea.

Me hizo algunas preguntas

¿Sabes, Adolfo, que en cualquier momento me la puedo llevar?

¿Qué me puedo llevar a cualquiera de tus seres queridos en cualquier momento?

¿Haz practicado la declaración de amor?

¿Qué tan a menudo se los dices? Recuerda que no da igual decirlo que no decirlo.

¿A quiénes tienes pendiente decirles que los quieres?

De momento NO me la llevo, me dijo y yo volví a respirar; ha sido solo una advertencia de la fragilidad de la vida, me comentó Catrina y yo le agradecí.

⇒ Eso estuvo fuerte Adolfo y también me llega, voy a aprovechar para decirles a todos  que LOS AMO.

Y cuéntame de la segunda.

 ⇒ La segunda sesión compadre, fue cuando vino para llevarse a mi querida suegra y esta vez sí vino decidida y sin titubeos pero con ternura y cariño, la tomó de la mano y susurrándole al oído, alcance a escuchar que le dijo; tu misión en la tierra ha concluido, lo que has venido a hacer, hecho está, has cumplido satisfactoriamente con tu misión.

Eres polvo de estrellas y a las estrellas regresas, dejando un gran legado, sembraste semillas de amor y cariño en muchos corazones y estas han germinado y seguirán propagándose por tiempo indefinido.

Se te dio un don y lo aprovechaste adecuadamente, enriqueciendo la cultura de tu pueblo, dejando un gran regalo de hermosos dibujos y maravillosas pinturas  en las que plasmaste desde tu observador el mundo como lo veías haciendo un homenaje a tu México querido y a las personas que más amaste.

Entonces se volvió a mí y clavando suavemente su mirada en mis ojos, con compasión me hizo algunas preguntas…

Adolfo recuerda que te han sido entregados siete talentos ¿Qué has hecho con ellos? Tu tiempo al igual que el de todos también esta contado, algún día vendré por ti y se te pedirán cuentas.

¿Los has guardado? ¿Los has gastado?  ¿Los has multiplicado?

Y entonces tomé más conciencia del poco tiempo que me queda, este gran regalo que es el tiempo, cada año, cada mes, cada día, esos 86,400 segundos que tengo diariamente para hacer con ellos lo quiera, lo que me plazca.

He interrumpiendo mis pensamientos Catrina me lanzó otra pregunta

¿Qué harás con ese tiempo?

¿Qué haré?   Me repetí mentalmente la pregunta.

Creo saber lo que tengo que hacer desde hace poco, (poco o mucho es un juicio, lo sé) Primeramente no olvidar mi papel de aprendiz, aaaah hay tanto por aprender.

Luego continuar transmitiendo lo aprendido a los demás, creo que finalmente, las cuentas que me tomarán no serán por cuanto tengo, sino por cómo  estoy siendo  y cuantas almas logre tocar ¿no es así? Le pregunté.

Y como buen coach Catrina se limitó a regresarme la pregunta ¿lo es?

Sé que lo es, estoy convencido que esa es mi misión, mi legado será cambiar el Mundo, uno a la vez, hasta donde llegue.

¿Algo más? me preguntó

Sí, le dije.  Darme cuenta de que en cada ocasión en que se cierra una puerta se abren siete, para multiplicar esos talentos siete veces siete a través de los demás con los que soy uno.

Gracias a todos ustedes (los que me leen y los que no también) por formar parte de mi aprendizaje, desde luego te incluyo compadre.

⇒ Me comentaste que fueron dos o tres encuentros, ¿y el tercero?

 ⇒ Bueno dije sesiones, no encuentros y la tercera no estoy muy seguro, pues fue un sueño, te lo cuento la próxima.

2 Responses

  1. Alejandro / Bon

    Hola……en verdad que esta bello, lleno de sensibilidad y te engancha para la otra , en hora buena mi estimado hermano sacar ese talento y que alguien hubiese heredado lo de escribir me da mucho gusto

    Saludos

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